5 de diciembre – Día mundial del suelo

Desde el 2013, cada 5 de diciembre se recuerda el Día Mundial del Suelo aprobado por el Comité de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En este día especial, recordamos a nuestro amigo y colaborador Ingeniero José Luis Panigatti, recordando una interesante nota sobre el futuro de los suelos.

“Excesos de agua, inundaciones y el futuro del suelo”
Gran parte de la región pampeana está sufriendo por los excesos de agua. Se marcan records en marzo y abril no solo por los montos de lluvias, sino por la cantidad de días sin sol. ¿Es por la variabilidad climática? ¿O por el cambio climático?
La realidad es que esta situación nos afecta a todos como país y a las posibilidades de tener calidad de vida, mantener la infraestructura, nuestros hogares y también lograr buenos rendimientos y cosechas con nuestros cultivos.
Estamos en pleno período de recolección de cultivos de verano como soja, maíz y sorgo. Pero el tiempo nos juega en contra.
Los excesos de agua hacen que la cosecha se postergue y no tengamos “piso” para entrar con las máquinas. Además, avanzan algunas enfermedades y, esperando las mejores condiciones perdemos calidad en los granos.
Dentro de estas adversidades, también debemos pensar en el suelo que silenciosamente recibe estos aportes naturales y padece por algunos tratamientos que le hacemos.
Como consecuencia de la acumulación de agua, las tierras pueden reaccionar con mayor erosión, pérdida de nitrógeno, el desarrollo de microorganismos que producen enfermedades, entre otros. Planificar un antes y un después luego de cada cosecha, permitirá pensar como afectaremos al suelo de cada lote y que deberemos hacer para tratarlo y mantenerlo saludable.
Sabemos, y ponemos en evidencia, que los lotes de cultivos se han cosechado en suelos con exceso de humedad (inundados, encharcados, saturados), condiciones totalmente adversas para mantenerlos en óptimo estado de salud y lograr potenciales rendimientos.
El productor se ve presionado por levantar su cosecha en los períodos breves que le dejan los días soleados y las posibilidades o disponibilidades de las cosechadoras. En la mayoría de los casos, los trabajadores transitan sobre los suelos saturados recibiendo terribles impactos en su integridad. Recorrer los campos en estos días, es ver los efectos en el suelo de las incontables marcas de los neumáticos de los tractores y cosechadoras, las compactaciones, el suelo amasado, las huellas en distintas profundidades. Hay casos de huellas con agua porque la tierra ya no infiltra, múltiples surcos provocados por el tránsito en cabeceras, irregularidades en la superficie. Y en los campos con pendientes además, se encuentran problemas graves de erosión.
¿Qué nos depara el futuro?
El suelo no se queja, no hace piquetes, no tiene gremio ni hace huelga. Pero (siempre hay un pero) “reacciona” pacíficamente.
Con este panorama, se producirá menos en los próximos cultivos. Y para potenciar el suelo deberemos implementar algunas herramientas: nivelar los lotes, reforzar las medidas de control de erosión, planificar las rotaciones, incorporar el máximo posible de materia orgánica dentro y sobre el suelo, implantar gramíneas (maíz, trigo, sorgo), reforzar las fertilizaciones, continuar con siembra directa, descompactar zonas problemas, etc.
Cabe recordar que amplias zonas de Entre Ríos tienen suelos arcillosos, plásticos, con déficit de fósforo que sumado a los excesos de agua, pierde también nitrógeno, nutrientes esenciales para alta producción.
Por su parte, la soja tiene como característica la adaptación a varias zonas y suelos. Está muy difundida y con un paquete tecnológico conocido y aplicado. Pero el monocultivo es perjudicial, principalmente por su bajo aporte de materia orgánica, su rápida descomposición y muy baja cobertura.
Las situaciones del sector estarán en emergencia y con gran demanda de atención. Y para aplicar soluciones locales y puntuales, sin dudas el productor deberá consultar a profesionales de la zona para mejorar sus resultados.
Ing. Agr. José Luis Panigatti
Cerrito, abril de 2016

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