Ciudades: víctimas y protagonistas del cambio climático

Mayor eficiencia en el uso de energía, estrategias de movilidad sustentable, y una gestión responsable de residuos son algunas de las principales acciones que hoy se implementan para generar conciencia y promover un cambio de acción en el actor clave en todo este debate: el ciudadano.

Foto: La voz del interior

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Si hay algo sobre lo cual hay certeza es que, si hace algunos (pocos) años, todavía se discutía sobre si el cambio climático era producto o no de la actividad humana, hoy existe consenso de su existencia y de su vínculo directo e indirecto con la vida del hombre (a pesar claro del escepticismo de algunos que prefieren no creerlo así). Pero también, si hay algo sobre lo cual hay certeza, es que el cambio climático no distingue de desarrollo económico o social, de grado de riqueza o pobreza, afecta a todos e impacta sobre todos. Y ello es algo que se evidencia y potencia cada vez más, ante nuevas inundaciones, nuevos tifones, nuevas catástrofes, nuevos récords de temperatura en verano.

Con el consensuado Acuerdo de París en la última edición de la Conferencia de las Partes (COP21) en la capital francesa en diciembre pasado, el mundo parece haber decidido que llegó la hora de empezar a realizar acciones y políticas concretas para hacer frente al problema más importante de este siglo. Los países están trabajando en mejorar las propuestas de contribuciones nacionales, en pos de una mayor ambición, a fin de lograr reducir al máximo posible sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) y permitir así que el aumento de la temperatura del planeta Tierra no supere los 2ºC.

¿Qué ocurre a nivel de las ciudades? El arquitecto y urbanista Danés, Jan Gehl, me dijo en su visita a la Argentina el año pasado: “La mayoría de todos los problemas relacionados al cambio climático provienen de las ciudades -especialmente de las grandes ciudades del mundo-, por lo tanto la mayoría de las soluciones al cambio climático deben surgir de ellas”. Previo a la celebración de la COP21, en el mes de noviembre de 2015, el Centro de investigaciones Pew Research dio a conocer los resultados de un estudio emprendido que esboza una conclusión: el cambio climático es también una principal preocupación de las urbes.

La investigación, llamada Climate change is seen as top global threat (“El cambio climático es visto como una primera amenaza global”) y basada en una encuesta a distintos actores clave, tenía como principal objetivo analizar el consenso internacional respecto del cambio climático. Allí, la mayoría de las 40 naciones consultadas (74%) coincidió en que el calentamiento global era un problema serio. Ante ello, el 78% reconoció apoyar acciones de limitación y reducción de las emisiones de GEIs (tal como se terminó definiendo en el acuerdo de París).

América Latina formó parte de la investigación y se mostró principalmente preocupada por un problema: la falta de agua producto a los efectos del cambio climático. Tal como se ha evidenciado en el último tiempo con fenómenos más intensos y frecuentes, al 21% de los representantes de la región les preocupa la posible generación de lluvias más prolongadas e inundaciones más repetitivas como resultado del calentamiento de la Tierra. Y que encuentran su principal desarrollo e impacto en las urbes.

El estudio adquirió nueva importancia recientemente en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde más de 700 expertos volvieron a coincidir, de manera unánime que el cambio climático es la principal amenaza mundial. Conforme las investigaciones, las ciudades serán las principales afectadas. Se estima que miles de personas de clase media sentirán los efectos del cambio climático en ellas.

Los números muchas veces sirven para describir y sintetizar mejor las problemáticas que las palabras: 215 urbes, ubicadas en 15 países en estado de desarrollo económico, serían afectadas si la temperatura global asciende más a allá de los 2.5ºC y/o si el nivel del mar aumenta.

En un reciente panel de discusión sobre cambio climático celebrado en Madrid, España, el arquitecto Fernando Prats se mostró contundente respecto del rol de las ciudades ante el cambio climático: “Las ciudades concentran el 50% de la población mundial, y vamos hacia el 70%. En sus espacios se genera el 80% del PIB a nivel europeo. Sin las ciudades, no hay nada que hacer en esta materia”. Mayor eficiencia en el uso de energía, estrategias de movilidad sustentable para el transporte, y una gestión responsable de residuos son algunas de las principales acciones que hoy se implementan para generar conciencia y promover un cambio de acción en el actor clave en todo este debate: el ciudadano.

Así como ya es mayoría el número de ciudades que sienten en sus propias calles los efectos del cambio climático, así es como también ellas se pueden convertir en las verdaderas protagonistas de la lucha frente al problema. En definitiva como dice Gehl: “Todas las naciones deberán escuchar a las grandes ciudades e incluso, en cierto punto, puedo decir que las grandes ciudades son más fuertes en varias de sus acciones que muchas de las naciones que discuten en las conferencias”. El trabajo deberá ser complementario entre unos y el otro. El objetivo deberá ser común: luchar contra el cambio climático en pos de un desarrollo sustentable.

Sustentator / Fundación Eco Urbano

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