Comer nueces podría disminuir el riesgo de ataque cardiaco y ACV

Investigadores de un prestigioso instituto internacional de investigación en Irán, demostraron que la ingesta de frutas secas dos veces a la semana reduce en un 17% el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.
Desde 2016, la Sociedad Europea de Cardiología incluyó en sus «Guías de prevención de la enfermedad cardiovascular» la recomendación de ingerir nueces y semillas secas frescas. Investigadores de un prestigioso instituto internacional de investigación en Irán, el Isfahan Cardiovascular Research Institute, junto a otros especialistas de centros europeos demostraron que incluir estos alimentos dos veces a la semana reduce en un 17% el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.
El estudio, presentado en el Congreso de la European Society of Cardiology y el Congreso Mundial de Cardiología, realizados conjuntamente en París, analizó a más de 5000 adultos sanos mayores de 35 años reclutados al azar para observar cuál era su evolución durante 12 años. De las muertes producidas en ese tiempo, la menor cantidad se produjo en pacientes que incluían frutos secos en su dieta alimentaria determinando la reducción en un 17% del riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.
La Dra. Carol Kotliar, Directora Científica del Centro de Hipertensión Arterial del Hospital Universitario Austral, participó de la presentación del estudio y explicó la importancia de este estudio: «El balance de nutrientes es esencial en la estabilidad del sistema cardiovascular y esto se puede comprender si se considera que lo absorbido desde el tubo digestivo, luego de su metabolización, ingresará al torrente sanguíneo de nuestro cuerpo. Muchas sustancias ejercerán un efecto inflamatorio dañando las paredes arteriales y otras, como el colesterol, ingresarán a un complejo sistema de transporte entre algunos órganos como el intestino o el hígado». Y detalló que «podríamos identificar sustancias que serán pro-inflamatorias del sistema cardiovascular, así como otras a la inversa promoverán que estemos más protegidos y se reduzca nuestro riesgo de padecer ACV o infartos».
Además de observar el consumo de estos alimentos, se detalló un análisis estadístico para reducir la influencia que podrían tener otros factores que actúen como confundidores en el análisis de resultados, como edad, sexo, educación, tabaquismos, sedentarismo. De todas maneras, se mantuvo la asociación favoreciendo al consumo de frutos secos.
Las frutas secas como nueces, semillas, pistachos, almendras, avellanas, y nueces (crudas y frescas) son una excelente fuente de polifenoles, vitaminas, fibra, grasas no saturadas y contienen muy poca cantidad de grasas saturadas.
«Se dice que somos lo que comemos y el sistema cardiovascular no es ajeno a esto, por eso la evaluación de nueces y frutos secos hace tiempo está entre las intervenciones más sencillas que pueden evitar que el ser humano deteriore su calidad y tiempo de vida», aseguró la Dra. Kotliar.
La recomendación de las guías alimentarias establece un consumo de 30 gramos de frutos secos no salados diariamente como una de las características de una dieta saludable. Sin embargo, dado que la energía calórica proveniente de esta ingesta diaria puede ser alta, este estudio demuestra que la modalidad de una ingesta de dos días por semana puede ser igualmente beneficiosa, evitando efectos indeseables.
La especialista sumó que se encuentran «iniciando el diseño de estudios a largo plazo que nos aporten más datos acerca de la asociación de frutos secos frescos con la salud cardiovascular, y estamos especialmente enfocados a la prevención dado que la longevidad de la población es cada vez mayor y necesitamos envejecer más saludablemente».

Fuente: El Once

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