Editorial 133

Amores perros…


Como en cada edición, ellos están ahí….viendo como los nervios me revuelven el pelo, mis llamados se suman en las tardes y los rezongos balbuceados recorren varias personalidades que de momento recuerdo.
Están a la espera de que ría o llore, de que me levante o me decida dormir. ..
Con frio o calor, están esperando que Brújula salga y por fin les dé la atención y el paseo que merecen.
Ivo y Elma, mis amigos fieles, mis confesores y contenedores de tantos momentos e inconstancias emocionales.
No necesitan explicaciones para que sin dudarlo me den su más cálido abrazo.
Hay quienes no los valoran, no los cuidan ni eligen tenerlos. Pero son los perros los animales mas fieles e incondicionales que el ser humano puede conocer en el paso por la vida.
Fue gracias a un acto heroico de un can llamado “Chonino”, que contaba con un adiestramiento básico. Un 2 de junio de 1983 Chonino y otro perro acompañaban en sus tareas a dos agentes
de policía. Recorrían cercanías de la avenida General Paz, en Buenos Aires cuando los policías identificaron a dos sospechosos y, al exigirles ver su documentación, se produjo un terrible tiroteo.
Uno de los policías, el amo de Chonino, fue herido. Fue entonces cuando, en defensa de su guía, el perro se abalanzó contra uno de los delincuentes, el otro malhechor disparó contra el perro.
El perro resultó herido de muerte y en sus últimos momentos decidió ir junto a su guía, quien luego falleció en el hospital.
A pesar de sus heridas, Chonino logró conservar los documentos de los sospechosos entre sus
dientes. Gracias a este acto, los ladrones pudieron ser identificados. Cinco días más tarde, el per-
sonal de la Policía Bonaerense detuvo a los agresores.
Muchos dirán que estaba entrenado para esa tarea, pero lo más loable de este animal fue su acto
de protección hacia su amo.
Por eso, en esta edición quiero dejar mi mejor homenaje a todos los perros que día a día acompa-
ñan los hogares de cada familia, que protegen a cada niño y acompañan a cada persona sola.
Aún en las peores circunstancias de las personas, como el vivir en la calle, el perro no nunca abandona a quien le brinda cariño.
Ojala existiera más conciencia de la vida, y se brinde más atención a estos animales que lamentablemente, cada día se abandonan más en nuestras calles o se los descuida generando en un año numerosas crías que terminan en el mismo camino: la calle.
Compartiendo la preocupación por estos animales, es que hago extensivo y abierto el reconocimiento a Refugio de Luz y Huellitas Callejeras de nuestra localidad, que con mucho esfuerzo y dedicación ayudan a los canes de nuestra ciudad.

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