Editorial edición 129

Las mujeres en estos tiempos
Socialmente siempre fue aceptado, que al momento de nacer una nena, se le inculque la idea de que deberá padecer su género. Que desde pequeña se le enseñe a que la mujer debe ser ese robot que debe cocinar, planchar, cuidar los niños, atender a la familia y además, ser amable, generosa, amorosa y no dejar pasar por alto ningún detalle hogareño.
Por los siglos de los siglos, las historias contadas por el hombre, aseguraron que las mujeres nacimos por obra de DIOS y extraídas de su costilla, dándonos esa imagen de tener que vivir siempre a “costilla de sus necesidad”.
Con los tiempos de evolución, las mujeres de a poco comenzaron a entender que ese mismo Dios, les había dado la misma capacidad de pensamiento, de fuerza y voluntad que al sexo masculino y comenzó a andar los caminos de la igualdad, ganando terrenos y destacando derechos que intrínsecamente estaban cedidos también.
Es cierto que los diversos sistemas de organización social pusieron en un nivel u otro a la mujer, siendo aún en comunidades muy tradicionales, (por no decir retrógradas) el sexo femenino un objeto utilizado por los hombres para la procreación.
A pesar de la evolución, de la conquista permanente de terreno de la mujer en ámbitos que eran caratulados solo para hombres, el género continua siendo objeto.
Los medios de comunicación televisivos son los que más fomentan esa cultura de “que se muestre todo a cualquier precio porque vende”, ha llevado a la imagen femenina y su cuerpo, a ser un mero adorno o motivo de publicidad, chimento, acoso e incluso burla.
En tiempos donde la mujer estudia, se capacita, se entrega con pasión a las tareas laborales, siempre con una mirada mas humana y social, la vulgaridad con que se trata al sector en los contenidos emitidos a los millones de argentinos, es totalmente espantosa.
Hoy con la democracia, la organización social más desarrollada e integrada, permite que mujeres lleven el bastón presidencial, estén a cargo de empresas, sean policías, ingenieras, árbitros de futbol, y un sinfín de actividades que siempre fueron rotuladas “solo para hombres”.
Si bien a lo largo de la historia, existieron mujeres que ante un contexto histórico particular lucharon por la defensoría de los derechos e igualdades, la mujer actual cuenta con todo el camino llano para realizarse y desarrollarse a su gusto, disponiendo todas sus capacidades naturales.
Tenemos todo a disposición y la fuerza especial para lograr todo lo que queremos, con libertad de acción y pensamiento.
Es solo una decisión superar aquellos viejos obstáculos dispuestos por la historia y ponernos a trabajar por una vida digna, realizada y feliz, sin enfrentamientos sexistas que ya se vencieron.
Se puede ser mujer, entusiasta, emprendedora, madre, amiga, empleada, esposa, compañera sin dejar a un lado los sueños, los proyectos y la oportunidad de formar una familia y amar a un hombre fuerte.
Todo es cuestión de actitud y energía, que son las dos cosas que a las mujeres nos movilizan a hacer, ser y crecer.
Feliz día a todas las lectoras y a las anunciantes que acompañan a BRUJULA en cada edición.

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