Juicio Molaro: finalizó la ronda de testigos y el jueves serán los alegatos

En la Cámara del Crimen de Paraná seis personas dieron testimonio. A las 19 en la inspección ocular en Cerrito. El jueves es la etapa de alegatos donde las partes argumentarán su pedido de condena.

Este martes dieron testimonio ante el tribunal de la Cámara del Crimen de Paraná seis personas, dando así cierre a la lista de más de 40 testigos en el marco del juicio oral y público por el crimen de Alexis Céparo.

En la jornada atestiguó la familia Gieco, quien contradijo los dichos de María de los Ángeles Dittler, que había sostenido que el hijo de éstos también había sufrido maltratos por parte de la víctima, por su condición de discapacitado. A las 19 se desarrollará en el lugar del crimen, una inspección ocular con la presencia de los testigos que acudieron aquella noche a la escena del hecho. En tanto, este jueves será la etapa de alegatos donde las partes argumentarán su pedido de condena.

El dato saliente de la jornada fue la contradicción encontrada entre las declaraciones de la madre del imputado, María de los Ángeles Dittler y la familia Gieco, quiénes habían sido involucrados por Dittler, cuando sostuvo qué el hijo de la pareja había sido víctima de maltratos por parte de Céparo por ser discapacitado. “Le dije que mi hijo nunca me había comentado nada en referencia a alguna agresión” sostuvo María Patricia Rosenauer de Gieco, pero agregó que su hijo “tiene problemas mentales y no puede responder de manera racional” a sus preguntas.

Asimismo, Diego Gieco, padre del chico, declaró en el mismo sentido que su pareja. “Yo sólo conozco a los Céparo de vista”, sostuvo. Además dijo que la madre del imputado le solicitó que “declare algo que no se si pasó”. “No podemos hablar con él, no es una persona lúcida” expresó en referencia a su hijo. Ante la pregunta de la presidenta del tribunal, Marcela Davitte, respecto a si sentía miedo de declarar, contestó: “No sé a qué puedo tenerle miedo, sólo le pedí que no me involucren en algo que no tengo nada que ver”.

Cabe recordar, que la defensa llevada a cabo por el Dr. Marciano Martínez había advertido que la familia Gieco había solicitado no declarar por temor y que en caso de hacerlo, lo negarían.

También pasó por el banquillo Alejandro Damián Sacks, que fue quién recibió por parte del imputado un mensaje de texto, mientras estaba prófugo de la Justicia. “Ale, soy Adrián. Conseguime un trabajo en el campo”, recordó que leyó en su celular el testigo.

También contó que ni bien lo recibió, acudió a la policía “por temor a encubrirlo y quedar involucrado en el crimen”. Además sostuvo que “Adrián era un chico alegre, jodón y respetuoso”. Por último, en tono de campesino, se refirió al gusto del imputado por las armas y dijo que era “muy baquiano con el tema de los disparos” señalando así su puntería. “Conozco gente que caza con armas de puño” afirmó el testigo ante las reiteradas preguntas de las partes, en referencia a la utilización del Magnum 44 que utilizó Molaro en el crimen.

Además, atestiguaron dos docentes de la escuela primaria Nuestra Señora de Fátima, donde los dos implicados concurrieron durante su infancia. También declaró un compañero de escuela de ambos, Diego Seimandi. “Abuso jamás, en el campo sólo comíamos asados” sostuvo el amigo de Céparo ante la denuncia de Molaron respecto de que aquella noche Alexis se había bajado los pantalones y apoyado de atrás al imputado y a Seimandi. Por su parte las docentes Susana Mantovani y María Cristina Puntín desconocieron algún hecho conflictivo entre Céparo y Molaro. 

A las 19, en el domicilio donde ocurrió el crimen, ubicado en calle Elias Camps al 100 de la localidad de Cerrito, se realizará una inspección ocular en la que participarán las partes y los testigos que intervinieron aquel fatídico 21 de enero del 2012. Además, por pedido del abogado defensor, el jueves se desarrollará la etapa de alegatos.

En esta instancia, tanto la defensa, como la querella a cargo de Ladislao Uzin Olleros y la fiscalía de la mano de Rafael Cotorruelo argumentarán su pedido de condena por el delito investigado.

Por último, el tribunal dispone de un plazo de cinco días desde la finalización del debate para la lectura de la sentencia en referencia al crimen.  Fuente Análisis Digital.

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