La perspectiva de género como eje de cambio

“Cerrito no está exenta de la violencia de género”

Desde el 2015 la protesta masiva contra la violencia de género tomó relevancia social que durante siglos no había logrado.
Bajo el pedido “Ni una menos”, todo el país se sumó al movimiento de protesta contra la violencia hacia las mujeres y el feminicidio como consecuencia más grave. Las voces se alzaron y traspasaron los límites, llegando repetirse en Chile, Uruguay y Perú.
En el marco de un nuevo 3 de junio, la Lic. en Psicología Alejandra Balyk y la profesora Soledad Aranda, brindarán en este día una charla taller abierta a todo público, sobre Perspectiva de Género.
El encuentro será a las 17hs en el Salón Cultural “Mirna Perottino” y tendrá como tema central el modo en que se contruyen social y culturalmente, los roles femeninos y masculinos.
De acuerdo a lo expresado por la profesional Alejandra Balik, ” históricamente hemos construido significaciones relacionadas y expresamos: “ser varón es hacer o sentir x ” y “ser mujer es hacer y sentir x”. Como si fuese una manera universal, hegemónica, naturalista y esencialista. Y todo lo que no encaja en esas dos categorías, es tildado de anormal o lo calificamos de maneras que denotan discriminación, exclusión e intolerancia que llevan a prácticas y discursos violentos”.
En diálogo con Periódico BRUJULA, Balyk afirmó: “No olvidemos que la violencia intenta destruir toda diferencia. Por eso la idea central de esta propuesta es cuestionar esas definiciones deterministas y dar lugar a la diferencia, a las múltiples formas de ser mujer y ser varón.
Entonces, ¿el espacio no rondará sobre la violencia a la mujer, sino que buscará más profundo?
Como decía Simone de Beavoir “mujer no se nace, mujer se hace”. A partir de esta introducción necesaria, la mujer en la historia ocupó un lugar de postergación y otredad (Lo Uno y lo otro). Y si lo pensamos más, la historia, la ciencia, la política, fueron escritas por los hombres. Eso ya representa un sistema de poder con una mirada masculina sobre la realidad, la naturaleza, la sociedad y también sobre la mujer.
Por ejemplo, en salud podemos ver como ciertos síndromes son acuñados desde una perspectiva machista: el síndrome de ama de casa, el síndrome del nido vacío, la histeria, la frigidez, etc. como si fueran problemas de la esencia de ser mujer. En realidad son problemas que se dan entre el universo de lo masculino (modo de ser varón) y universo femenino (modos de ser mujer).
– ¿De qué hablamos cuando hablamos de “Violencia de género?
La violencia de género es consecuencia del desequilibrio en el grado de poder que tienen los varones y las mujeres en relaciones de pareja, en las relaciones sociales, en las relaciones de profesor alumno, médico – pacientes y todo tipo de relación humana.
El varón ya nace (por su anatomía biológica) en un sistema socio cultural que lo recibirá y le otorgará un cúmulo de privilegios. No así la mujer. El varón decide, maneja, inspira, inicia variadas situaciones cotidianas. En las relaciones de pareja el varón tomará las decisiones, y la mujer lo seguirá. Ésto lo aprendemos, se nos enseña de esa manera. Pero es enseñanza y aprendizaje, podemos desaprender revisando lo que hemos mamado.
Es importante aclarar que la violencia de género es un resultado de una cultura que privilegia el poder del varón sobre la mujer en todos los aspectos. El peligro es naturalizar esto. Naturalizar, es decir que “siempre fue así, es lo que debe ser, como mujer, es lo que me tocó”. Como la violencia es interpersonal y es telón de fondo de todos los ámbitos de inserción humana, es una cuestión de Estado.
Las manifestaciones previstas para el próximo 3 de junio, ¿hacia dónde dirigen el reclamo?
Las demandas de “Ni una menos”, van dirigidas al poder judicial, ejecutivo y legislativo. Cuando el Estado no aplica la perspectiva de género en las políticas públicas tiene como resultado situaciones concretas de violencia contra las mujeres. Por lo tanto, es un tema político. Esto también se extiende a los ámbitos de Salud, Educación y Trabajo entre otros. La violencia es relacional y está compuesta por una desigual distribución del poder entre los géneros. La violencia de género así como la violencia simbólica ha sido histórica. La diferencia es que hoy las mujeres se animan a expresar su situación de desventaja, denunciar y exigen igualdades en derechos y oportunidades. Cerrito no está exenta de esta problemática, pues es una problemática latinoamericana.
Nuestra propuesta en la charla taller está dirigida no solo a que tomemos conciencia sino que también podamos entender la problemática, aclarando malas interpretaciones que suelen circular, creando prejuicios y alejamientos poco constructivos.

Periódico BRUJULA

Deja un comentario

Podés comentar con tu cuenta de Facebook.
  • (will not be published)

*