Las sorpresas y los cambios: toda una aventura política

Y un día como hoy, pero ayer, volvió nuestra Presidenta de la Nación la Dra. Cristina Fernández de Kirchner. Dejando de lado los atenuantes de unas rosas a un lado, el adorable Simón que es la nueva mascota del equipo y el  pingüino de peluche en el regazo del sillón donde dio sus primeras palabras, anunció lo que debía pasar.

Siempre con el respeto que su embestidura se merece, y  más allá de las opiniones de cada uno de los 40 millones de argentinos, sucedió lo que hace tiempo se pretendía: nuevos cambios en el equipo presidencial.

Dentro de esos cambios nos encontramos con sorpresas, como la tan esperada asignación del Jefe de Gabinete… Si, si,… eso que todos los entrerrianos esperábamos y que se hablaba en radio pasillo por doquier…  eso que agrandaba la torre de la casa de gobierno de Entre Ríos…¡¡¡llamaron a Urribarri!! Pero fue para que felicite al nuevo Jefe de Gabinete Jorge Capitanich, y por supuesto, al nuevo ministro de economía Axel Kiciloff, a Juan Carlos Frábega  quien será desde hoy el presidente del Banco Central, al presidente del Banco Nación Juan Ignacio Forlón y al nuevo Ministro de Agricultura Carlos Casamiquela.

El punto es, más allá del motivo por el cual realizó movimiento como fichas de ajedrez,  es determinar lo positivo y lo negativo que puede traer este menudo embrollo de relevos en el gabinete.

Uno como argentino, solo espera lo mejor a pesar de que las cosas no se vean como parecen. Pero así y todo, solo tenemos que regordearnos de esperanzas.

… pero no terminaros las sorpresas…. quién lo diría? El Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno “renunció” a su cargo en el día de la fecha. Queremos creer que es como dicen los medios, que presentó su renuncia a la presidenta… ¿tal fue la presión aportada por los sindicatos de carozos?

A veces es preferible ponerle un poco de humor a tanto revuelo, porque si cada uno de nosotros nos ponernos a analizar toda esta enorme situación que se nos está presentando como una gran pantalla de cine, no nos alcanzarían las horas del día para hacerlo.

Aun sabiendo que  opinar de política y debatir sobre ella para poder estar firmes, es como el vino. Una copita por día hace bien al corazón y nos mantiene alerta. No hacer oídos sordos a todo esto que está pasando es más que importante, ya que este movimiento de fichas, va a determinar el año que está a pasitos de llegar.

Por eso, si tiene la oportunidad, tómese una copita de vino, lea los diarios, vea los noticieros y póngase a opinar. Acá no se trata de Lanata o 678, se trata de nosotros, los argentinos y sabemos que algo está pasando.

Por José Luis Bongiovanni

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