Lluvias e inundaciones: preocupa la posible proliferación de enfermedades

Las picaduras de animales ponzoñosos y mordeduras de roedores es el eje de la prevención en materia sanitaria. Hacia allí se dirigen los refuerzos en antibióticos y sueros antiofídicos a los más de 20.000 afectados por las inundaciones.la paz
La prevención de las picaduras de animales ponzoñosos y mordeduras de roedores es el eje en materia sanitaria y hacia allí se dirigen los refuerzos en antibióticos y sueros antiofídicos que proveen las provincias y la Nación a los más de 20.000 pobladores afectados por las inundaciones en seis jurisdicciones, en zonas donde hay que llegar con tractores y caballos por su difícil acceso.
Más de 20.000 pobladores, la mayoría de ellos en Entre Ríos, son los afectados por estas inundaciones originadas en lluvias focalizadas con gran cantidad de agua durante varios días, a los que se suman los pobladores ribereños que hace cuatro meses no pueden volver a sus casas situadas cerca de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.
Los autoridades sanitarias no temen que estas nuevas inundaciones agraven la epidemia de dengue ni que se generen nuevos casos de zika o chikungunya sino que el foco de la prevención esta puesto en evitar la proliferación de animales ponzoñosos, como serpientes y culebras o roedores, para lo cual el Ministerio de Salud envía a las provincias sueros antiofídicos y antibióticos.
“No habrá más casos de dengue en este momento, más de lo que hay”, detalló a Télam el director nacional de Epidemiología Jorge San Juan y aseguró: “podemos esperar otras enfermedades como leptospirosis, o mordeduras de animales ponzoñosos”.
Indicó en este sentido que desde la cartera sanitaria está previsto el envío de sueros antiponzoñosos, antibióticos para casos de leptospirosis y pastillas potabilizadoras a las provincias afectadas por las inundaciones.
“Si bien las provincias tienen todo esto, porque ya tenían de inundaciones anteriores, estamos en comunicación permanente con las autoridades provinciales para lo que ellas necesiten”, remarcó.
En Entre Ríos, la reducción de la intensidad de las lluvias durante las últimas 12 horas permitió que varias familias que resultaron afectadas por las inundaciones comiencen a regresar a sus hogares, informaron voceros de la Dirección Provincial de Defensa Civil.
En esta provincia mesopotámica más de 12.000 personas resultaron afectadas por las copiosas precipitaciones, que provocaron el desborde de ríos y arroyos, desbarracamiento de los sectores costeros, el aislamiento de numerosas localidades y el colapso de los sistemas cloacales y otros servicios.
La intensidad de las lluvias, que en el caso de San José Feliciano, por ejemplo, llegó a casi 800 milímetros en menos de una semana, provocó el anegamiento de la casi totalidad de las viviendas de esa localidad situada cerca del límite con Corrientes.
En Corrientes, que tiene unos 5000 afectados, los equipos sanitarios llevan medicamentos en tractores y cabales a los parajes rurales inundados y a zonas de difícil acceso, ya que o los pobladores se niegan a abandonar sus casas o no pueden acercarse a un centro sanitario por estar cercados por el agua.
“Los equipos sanitarios van casa por casa en las zonas afectadas brindando asistencia médica. Hay lugares de difícil acceso y debemos trasladarnos en tractores o caballos para poder ingresar”, aseguró el ministro de Salud de Corrientes Ricardo Cardozo.
La Directora General de Epidemiología, Claudia Campias, destacó que en la localidad de Sauce y distintas secciones rurales “llevamos atención médica y de enfermería e hicimos un relevamiento para saber la situación de salud de las personas”!.
En Formosa, una provincia que sufre desde hace cuatro meses de inundaciones primero con la crecida del Paraguay y ahora con lluvias localizadas, se realizaron más de 6500 atenciones médicas a las personas que se encuentran en los centros asistenciales de la ciudad capital y la fronteriza Clorinda.
El intendente de Santa Fe, José Corral, sostuvo hoy que en la ciudad se vive una “situación compleja e inédita”, ya que a la crecida del río Paraná -que ya lleva cuatro meses- se le sumó en los últimos días un repunte del Salado y las fuertes lluvias de abril, por lo cual hay más de 200 familias evacuadas por las crecidas de los ríos pero también como consecuencia de anegamientos de viviendas en plena ciudad.
El jefe comunal dijo que en lo que va del año han precipitado 700 milímetros en la ciudad y 200 sólo en lo que va de abril: “Yo diría que es una situación inédita, porque tenemos 200 familias evacuadas por el Paraná, pero también tenemos familias evacuadas por el Salado y algunas en la vecinal Schneider evacuadas por lluvias; allí son siete familias de Villa Hipódromo y de algún otro barrio”.
En Córdoba, el pequeño pueblo de Pozo del Molle, de unos 6000 habitantes, sufre desde hace meses por las inundaciones que se agravaron en los últimos días con las lluvias, lo que llevó al intendente Carlos Selvático afirmar que se vive “una situación crítica y desesperante”.
“El pueblo está pasando uno de los peores momento de la historia. El pueblo se hunde por el agua”, manifestó a los medios locales y consideró que el daño mayor “lo ocasionan los productores con la construcción de canales clandestinos en los poblados de los alrededores”.

Fuente: El Once

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