Perfume…

Brujula
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 Por Pico Rabbia

Hay mañanas en las que me levanto tan dormida, algunas incluso pese a haber descansado bien, que no puedo ni pensar en la ropa que me tengo que poner o dónde buscarla. Recuerdo que una vez subí al colectivo, era invierno, no fue hace mucho tiempo, hacía mucho frío, estaba nublado, me había metido dentro de un sobretodo gris que amo, pero el frío no ayudaba a quitar el sueño. De repente, medio asustada, casi preocupada les diría, pensé: “me puse zapatos?, me saqué las pantuflas?!”, jaja… me miré los pies y ahí estaban mis dos zapatitos negros, fff, que alivio, hubiese sido trágico verme en el 107 a las 8 am camino al trabajo con las pantuflas de perro-mono.
En fin, los días que me levanto muy dormida suelo olvidarme de ponerme perfume y al salir por la puerta de casa con el tiempo casi contado, lo cual no me permite volver a perfumarme, en algunas ocasiones me siento abatida por el día incluso antes de empezarlo porque el perfume que pongo detrás de mis orejas y en mis muñecas me hace sentir mejor cada mañana, como con más ganas…
Hoy de mañana fue una de esas mañanas en que me sentía dormida… tardé más de lo habitual para hacer todo, incluso encontrar el reloj y apagarlo, jaja. Terminé de vestirme, me peiné, fui a la cómoda, tomé el perfume que más a mano tenía y me puse un poco. Enseguida se vino a la mente el verano que dentro de poco dará por finalizado… y después, me acordé de él. Siempre me da miedo ponerle nombre a mis amores; bah!, a lo que le temo en realidad es a los finales, pero bueno, eso lo hablamos otro día…
Entonces estaba en eso… me acordé del verano, me acordé de él, me llené de recuerdos. Me sonreí y recordé cuando me dice al oído “me encanta tu perfume”, me acordé del suyo, rogué para que esté bien, recé en un micro segundo para que esté feliz y todo marche en orden…
Y después me fui, salí caminando por la vereda de mi barrio, ese que estoy por dejar atrás, lo cual me llena de tristeza pero me lo guardo como un secreto, de a ratos. Me alejé de casa y en la parada, mientras esperaba el cole me quedé pensando de nuevo en eso que siempre digo de que los aromas están conectados a los recuerdos…
El otro día vi una película que se llama El Perfume, en realidad cuenta la historia de un asesino, pero también cuenta de que este tenía un don para percibir aromas como nadie en el mundo. Cuando vas mirando la peli te queda claro, él identificaba un aroma en cada persona… y dicen que con los perfumes es más o menos así. O sea, que se puede comprar un perfume, pero no todos los perfumes son igual de agradables al contacto con tal o cual piel…
Que loco, de a ratos los perfumes son como el amor, porque tal o cual piel puede no ajustarse mejor a otra… pero eso también lo dejamos para otro día…
A lo que iba, no sé muy bien a lo que iba, quizá sólo eso, quería decir que extraño hundir mi nariz en su cuello, extraño ponerme perfume porque sé que le gusta, porque antes lo hacía por mi pero también lo hago un poco por él. Y también me quedé pensando en los aromas, en la gente con uno en particular a veces más o menos especial.
Hace poco anduve por Bolivia; Bolivia es un país de olores, buenos y malos, como en todos los lugares supongo, pero un poco más. A veces incluso lo que más te sorprende es que de repente estas parado en medio de una inmensidad que jamás hubieras asociado con este país y respirás hondo y no hay olor a nada, pero en el fondo sentís que es el “olor de la libertad”. Capaz sólo es una brisa fresca, pero bueno, qué sé yo, déjenme volar no? Y también llamó mi atención la canela, hay olor a canela en muchos lugares, incluso a veces pienso que las mujeres y los niños a veces huelen a canela en este país… la canela tiene un sabor y un aroma particular que muy pocos pueden comprender cabalmente, porqué sólo en su justa medida resulta agradable… Aún así, la canela es una compañía ideal para el invierno, para los dolores de panza o incluso para esos días especiales de las niñas… y si, no sólo la podemos besar con nuestro café, sino también con un buen té negro…
En fin, sólo quería decir eso…
Mientras, siento mi perfume y aún me lleno de recuerdos…

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