“Permanecer mucho tiempo en un lugar te cierra a la posibilidad de crecer”

Con estas palabras, Exequiel Furlán un joven universitario de Cerrito que se encuentra de intercambio en Brasil, alienta a los estudiantes a animarse sumarse a estas experiencias de conocimiento y crecimiento personal.

Exequiel Furlán, hijo del Turco Furlán (gran bochófilo y gran padre) y de la Negra Rabbia (gran cocinera y excelente madre), nació en Paraná pero se creció y sigue radicado en Cerrito. Actualmente vive en Santa Fe y Cerrito, pasó a ser su casa de fin de semana, pueblo al que lo considera “el punto intermedio entre una gran ciudad como Buenos Aires y el tamaño justo de lo que es Cerrito”.
“Lo que más me gusta de Santa Fe es que está en el valle de inundación del Río Paraná, porque el río para mí es algo tan continuo, tan inmenso, sublime; cómo supo abrirse paso por las sinuosidades de nuestra llanura, es majestuoso. Por ello, mi trabajo actual y futuro, siempre va a tener que estar ligado al río. Porque ya lo dijo Chaco Muller en una de sus canciones “La Isla”, Y el río pasa, lleva, algo nos deja y algo se va”.
Instalado en la Universidad do Rio Grande do Sul (UFRGS), ubicada en Porto Alegre, capital del estado de Rio Grande do Sul, con más de un siglo de historia, el “Pitu” nos cuenta su experiencia.

¿Qué carreras estás cursando y dónde? ¿En qué etapa de la carrera estas?
Vivo en la ciudad de Santa Fe hace ya unos 7 años. Ahí comencé estudiando Lic. en Química, la cual era mi opción B si no ingresaba a Medicina (que claro, no ingresé). Me encontré con esa carrera que me gustó, pero no me enamoró. No me iba tan bien, por ello jugué nuevamente mis fichas y me fui a la Lic. en Biodiversidad, y ahí ¡Sí! Dentro de mis mejores decisiones está, sin dudas, haberme cambiado de carrera. Una carrera que motivó mi espíritu, convino mis pasiones, el campo y el laboratorio, supo ser un balance perfecto. Gracias a esto, hoy siento, cada vez que voy al laboratorio a laburar o a estudiar, una pasión insaciable.

¿Qué es lo que te capturó de esa profesión?
Lo importante que ha sido esto, que en mi antigua carrera saqué 3 materias en dos años, y ahora llevo una carrera al día (ya transitando mis últimos años, no quiero decir que es mi último porque todo puede acontecer), fui Adscripto (pasante, sin paga) en Extensión, Docencia e Investigación y actualmente tengo una Beca de Iniciación Científica de la universidad. Esto no lo cuento para tirar mi currículo, sino para transmitir la importancia que es para una persona encontrar su pasión y más aún, hacerla parte de tu vida. Hace mucho leí una frase que decía que, si uno trabaja de lo que le gusta, nunca va a sentir que está trabajando. Es de vital importancia que el estudiante encuentre lo que le gusta, porque después va tener una vida ligada a esa decisión, e importante también es animarse a cambiar. Claro que esto no hubiera sido posible sin el apoyo de mí familia, que siempre fue incondicional. Fue mi padre en realidad el que me hizo amar el río y al que eternamente le estaré agradecido, me parece verlo un tiempo antes de su partida planeando todo para que salgamos a pescar los peces para mi tesis.

¿Cómo surge la posibilidad de realizar un intercambio universitario en Brasil?
Surge de mi necesidad de escaparme, de cambiar, mi necesidad de abrir nuevos horizontes (la rutina es algo agotador) y permanecer mucho tiempo en un lugar te cierra a la posibilidad de crecer, nunca tuve miedo a los cambios, porque siempre aposté a cambios buenos. Ahora que te salga bien, es otra cosa, todo puede acontecer. Brasil también surge por mi búsqueda de más conocimiento, acá son pioneros en parasitología de peces, en lo que vengo trabajando hace más de 3 años, y en lo que pienso seguir trabajando. Y sí, digo trabajo porque mucha gente minimiza al estudiante por no tener un “trabajo promedio” un “trabajo asalariado”, a esa gente les comento que, para generar un currículo decente, un currículo competitivo, que pueda acceder al tan escueto mercado de trabajo, el estudiante no solo tiene que sacarse buenas notas, sino que tiene que hacer miles de actividades extracurriculares que llevan tiempo y muchísimo esfuerzo.
La Universidad Nacional del Litoral, la cual está entre las mejores de Sudamérica, ofrece, como muchísimas del país, intercambios académicos hacia todas partes del mundo, con o sin beca para realizar los mismos. En mi caso, dejé claro por qué escogí Brasil y no Europa. Mi sentimiento además para con Latinoamérica viene de una de mis cantantes favoritas, Mercedes Sosa.

¿Es difícil lograr ingresar a la beca de este tipo?
La universidad de destino (a las que el estudiante quiere ir) ofrece para los mismos distintas opciones, en su mayoría dan el alojamiento y la alimentación, esto puede ser, todo en efectivo o bien, dando el espacio físico propiamente dicho y canastas alimenticias. Por lo que el estudiante, debe pagarse los pasajes de ida y vuelta, así como también, un seguro médico por la cantidad de días del intercambio. En mi caso escogí una con beca, sino no hubiera podido realizarlo. Para los gastos extras de pasajes y seguro, fue la Municipalidad de Cerrito quien me ayudó a cubrirlos en su totalidad, a la cual estoy eternamente agradecido. Valoro mucho eso, porque apostar a la educación, es apostar al futuro con las mejores fichas. Bien, hay otros tipos de becas y movilidades, algunas no ofrecen beca, donde el estudiante tiene que pagar todo. Para el currículo hacer un intercambio es algo importantísimo, algo que da mucho puntaje. Pero para lo humano, es algo que no tiene explicación, porque según mi criterio: Viajar es conocer, conocer es crecer, y lo más lindo del conocimiento es que es infinito.
Fue algo difícil el ingreso a la beca, pero nada del otro mundo. Difícil en qué sentido, difícil en la cantidad de alumnos que se presentan para las mismas. Hay competencia, se somete a alumnos a una evaluación principalmente del Currículo y claro de su trayectoria por su carrera. En realidad, esto es dependiente de cada universidad, aquí estoy conviviendo con gente de todo el mundo, principalmente del MERCOSUR, pero varios argentinos/as. En algunos casos la postulación para la beca fue más sencilla, porque no tienen tantos alumnos que se presenten, por lo que tienen menos competencia. Pero de verdad, es algo muy sencillo y hay tantas plazas (lugares donde ir) que el estudiante tiene muchas posibilidades de quedar, muchas.

¿Cómo sostenes tus gastos diarios? ¿Recibís ayuda de alguna entidad?
Aquí donde estoy se hicieron cargo de mis gastos de alimentación y alojamiento, este último gratuito, por lo que la beca la ocupo solo era para alimentación y transporte público. Cobraba 900 reales mensuales (algo de 6000 pesos argentinos), cuento y hablo de números porque me gusta que los jóvenes sepan bien con la realidad que se encuentran. Porque cuando uno va con la verdad antes de todo, siempre la realidad es menos dura. Me alcanzaba y me sobraba, pude ahorrar algunos pesos para viajes. El comedor de la universidad es muy barato, algo de 8 pesos argentinos por comida, ¡muy barato! Bufet libre. Y esto es parte de un desarrollo integral de la universidad, donde no solo apuesta a la educación propiamente dicha, sino que también al bienestar de sus estudiantes, porque de nada sirve tener estudiantes con hambre en la universidad, eso no es crecer, es involucionar.

¿Por qué elegiste la Universidad do Río Grande do Sul para tus estudios?
Cuando me postulé a Brasil, elegí las mejores universidades según el mismo ranquin que también calificó a la UNL. Me postulé a 8 universidades de acá, y quedé para la Universidad do Rio Grande do Sul (UFRGS). Esta universidad tiene en la actualidad 40000 alumnos, unos 5 campus para esa cantidad de gurises. Viví mi intercambio con Gauchos, porque una de las cosas que más me sorprendió fue esa, aquí donde estoy tienen una cultura muy parecida a la nuestra, tienen nuestras mismas raícen, va una mixtura en sí. Toman mate, se visten como nuestros gauchos en las fiestas patrias y comen mucho asado, ¡eso fue una bendición! Tienen una sede del Gaucho, se los escucha hablar con un sentimiento cuando hablan por todo lo que tuvieron que pasar sus antepasados, sienten orgullo de ser gauchos y no un brasileño más del norte, sea bahiano, paulista, carioca, etc. Tanto es la diferencia que tienen, que he visto gente en la calle juntando firmas para independizar del país de Brasil las provincias de Rio Grande do Sul, Paraná y Santa Catarina, un movimiento que se llama “O Sul É o Meu País”.

¿Qué ves de positivo y qué de negativo en el sistema universitario brasileño?
Algo que me sorprendió notablemente de las universidades de Brasil (hablo de todas, porque en lo próximo se comportan igual) es que tienen un ingreso muy difícil, tanto que si el alumno ingresa ya se considera recibido. Le llaman vestibular, y actualmente es uno de los sistemas que genera más dinero aquí, o sea, los institutos privados que te preparan para ingresar a una universidad pública, ¿loco no? En cuanto al nivel de educación, al principio del intercambio me animaba a decir que el sistema de acá era más fácil (algo más fácil es en realidad) pero después de pasado mi intercambio, me di cuenta que es totalmente distinto al sistema de educación de Argentina, no podría compararlos y menos hallar cual es mejor o peor. Pero si me animo a comparar algunas particularidades.
Encuentro que, aquí las materias son un tanto mejor dadas pedagógicamente, son todas promocionables durante el semestre, no existen exámenes finales ni condición de regular. Lo cual, eso está bueno tener en Argentina, dado que el alumno puede optar en ese caso por un final o por exámenes parciales y, además, no tendría que recursar materias que no pudo sacar durante el semestre. Si noté que en Argentina el sistema es más riguroso y exigente, lo cual claro tiene su parte buena o mala. Buena, una mejor preparación del alumno para el campo laboral; mala, que el alumno no consigue seguir en tiempo y forma su carrera, en los plazos estipulados por las universidades. Esto de comparar las universidades me enriqueció muchísimo, ya que, hace poco tiempo fui representante de los estudiantes por el departamento de Ciencias Naturales, me ayudó a ver el sistema desde otro ángulo, cuestionarlo para bien o para mal.

¿Qué posibilidades te está brindando la estadía en el exterior y que es lo que haces academicamente allá?
Las posibilidades que me dio y está dando esta estadía son amplísimas, creo que la más fuerte fue la posibilidad de continuar mi carrera de posgrado fue la más fuerte. Tuve y tengo aún la posibilidad de hacer un maestrado aquí, la cual fue una invitación de una excelente profesora que este intercambio me llevó a conocer. De igual forma, mi respuesta fue y sigue siendo no. Ahora, ¿Por qué? Por varios motivos, el principal mi familia. Mi respuesta fue para ella: Yo te agradezco muchísimo la invitación, estoy muy cómodo acá y su universidad es magnífica, pero esta no es mi gente, no es mi pueblo, no es mi río. Siempre que recuerdo esta respuesta me acuerdo de una hermosa canción que cantaba Mercedes: “Uno vuelve siempre, a los viejos sitios en que amó la vida, y entonces comprende, como están de ausentes las cosas queridas”.
Esa canción me encanta, me sirvió muchísimo en los momentos que sentí soledad en este intercambio, porque esto de estar tan lejos y tanto tiempo hace encontrarte con los sentimientos más guardados que uno tiene.
Académicamente, el alumno durante el intercambio puede hacer materias de su universidad de origen en la de destino, luego a su vuelta son homologadas, siempre y cuando haya coincidencias, eso es bien plástico igual, siempre queda a criterio de los directores de carrera. También pueden hacer cursos, prácticas profesionales. Hay universidades que tienen convenio internacional para obtener doble titulación, o sea, uno se recibe de Biólogo en Argentina y en Brasil al mismo tiempo, cabe aclarar que las universidades argentinas solo tienen título nacional, pocas internacionales. Es una posibilidad de crecer académicamente muy enriquecedora, el alumno no solo aprende contenidos de su propia carrera, sino que aprende a verlos desde otro punto de vista. En mi caso, cambie completamente el enfoque que venía viendo de la parasitología y me estimuló a seguir creciendo aún más.

¿Qué es lo que te traes? ¿Qué es lo que dejas allá? ¿Qué planificas?
Esto no es solo un intercambio netamente académico, me juego a decir que un intercambio de esta índole es más cultural. Uno convive con gente de otras culturas, con otras perspectivas, otros objetivos de vida. Vivir en el pueblo brasilero me ayudó a valorar un poco más al pueblo argentino en algunos aspectos, así como también, me hizo tomar la vida desde algo más simpático. Aquí la situación económica esta jodida como en Argentina, pero el brasileño tiene una actitud más positivista al respecto, no sé, es raro. Tenemos un gobierno anterior bien popular (como en Argentina) que fue seguido de un gobierno de extrema derecha que realizó recortes necesarios e innecesarios (como en Argentina), pero el brasileño es más positivo.
Pero claro, no solo conocí gente de Brasil, y creo que eso fue lo que más me enriqueció. Conocí gente de: Bolivia (que gente laburadora esta), Paraguay, Uruguay (que gente generosa esta), Chile, Mexico, Venezuela, Colombia, Perú, España, Francia, Italia, Alemania, Australia, India, Cabo Verde, Ecuador, Puerto Rico, República Dominicana, Portugal, seguro se me escapa alguno más. De cada uno de ellos supe algo de su historia, de su país, sus políticas, sus universidades, sus ambiciones, sus sueños. Tuve noches de reflexiones interminables, charlas que duraban horas, que comenzaban por simples comparaciones de idiomas y terminaban en una historia d. vida fantástica. Aprendí a decir “boludo” en más de 10 idiomas… (risas). Me tocó vivir con 20 personas al mismo tiempo, la convivencia fue bien dura, pero que placer todo lo que me deja. No sé si cosas buenas o cosas malas, ni se si vuelvo mejor o peor persona, pero vuelvo más evolucionado, siento que ahora tengo casas en todo el mundo, tengo amigos por cada rincón del planeta, que fantástico es.

¿Qué consejo brindarías a los jóvenes que están estudiando en universidades con ofertas de intercambio?
Que difícil dejar un consejo. No me atrevo a aconsejar algo muy fuerte, pero si me atrevo a apostar. Apostar a cambiar, a conocer, a crecer, a viajar, a evolucionar con su gente, apuesten y apuesten. Total, el “NO” siempre está asegurado, hay que luchar por un “SI”. De este intercambio me traigo varias cosas: el pelo más corto con un poco de color blanco, unos kilos de menos, pero vuelvo con mi cabeza llena de cosas nuevas, muchas ideas, con otras perspectivas de la vida en sí. En mis planes está disfrutar más de mi familia, prontamente recibirme, comenzar un doctorado y viajar. Que tengo ambiciones en la vida, las tengo, pero ahora tengo prioridades definidas, de las cuales, la principal es, ser feliz.

Periódico BRUJULA

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