Según los primeros indicios, no hubo abuso ni exhibición en la escuela Jesús El Maestro

La investigación judicial todavía no concluyó, pero los fiscales ya cuentan con los primeros informes de las pericias practicadas a los nenes y señalaron que hasta el momento no surgen elementos que den cuenta que haya existido abuso o exhibición obscena.

El caso estalló en los primeros días de junio y logró concitar por varios días la atención de los medios: un grupo de padres cuyos hijos asisten a la sala de 4 años de la Escuela Privada Jesús El Maestro, de barrio Lomas del Mirador, denunció situaciones de abuso de las que habrían sido víctimas los nenes en el propio establecimiento educativo.
El lunes 8 de junio, el edificio de la escuela fue blanco de críticas, ya que durante el fin de semana previo, corrió la versión de los abusos y la escuela, que depende de la Iglesia Evangélica Bautista, pidió asesoramiento a un miembro del Poder Judicial, reunió a los papás y tomó una primera medida: separó preventivamente de sus cargos a la maestra de la sala de 4 años del turno tarde, al profesor de gimnasia y a un ordenanza.

Ese día los papás no enviaron a sus hijos a clase, pero en cambio se hicieron presentes en masa para pedir explicaciones. No había respuestas: había confusión, mucho malestar y bastante temor. El viernes 5 un papá se había presentado en la Justicia con una primera denuncia, y el caso quedó desde entonces en manos de los fiscales Valeria Vilchez y Leandro Dato, de la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abusos.

Casi dos meses después, los fiscales admiten que en la causa no hay ninguna prueba que acredite que hayan ocurrido abusos, ni siquiera exhibiciones obscenas, que es como quedó caratulada la causa.

“Ya tenemos las primeras conclusiones de las pericias a los chicos, y no hay elementos”, admite el fiscal Dato. “No surgen elementos de abuso sexual, ni que haya consecuencias a nivel psíquico de los chicos. Esto es una cuestión técnica que surge de los informes psicológicos. Esos informes dicen básicamente eso: en ninguno de los chicos surge eso, dice que no hay indicadores de abuso sexual infantil en los niños”, completa la fiscal Vilchez.

La Unidad Fiscal recibió 13 denuncias: 12 de los papás de los chicos, y una presentación de las autoridades de la escuela, todas incorporadas al expediente caratulado “C.R. s/Exhibiciones obscenas”. Pero además recibió testimoniales y ordenó distintas medidas de prueba, como el análisis de imágenes tomadas por cámaras de video instaladas en la escuela.

Los fiscales Vilchez y Dato señalaron que “en ninguno de los informes de los chicos surge eso: que no hay indicadores de abuso sexual infantil. Esto se viene reproduciendo en los primeros entrevistados”. Los psicólogos de Tribunales entrevistaron a seis nenes, y la tarea continuó durante la feria judicial, de modo que la causa ha logrado avanzar bastante.

“Se llegó a ese número de seis chicos en base a un análisis de las denuncias que había, y en función de lo que nos decían los papás, de las presunciones que tenían. Es decir, consideramos a los que supuestamente más habían verbalizado lo que habría ocurrido. Las psicólogas nos dieron pautas, y nosotros, como fiscales, tuvimos oportunidad de escuchar a los chicos, verlos, estar ahí cuarenta minutos en la hora de juego. Ahí se advertía que no había elementos, que no surgía en ningún momento. Los psicólogos tienen técnicas que usan y por distintos abordajes que hacían, no surgió nada”, abundó Dato.

El fiscal subrayó que en la Unidad Fiscal hay en trámite otras denuncias por abuso que involucran a nenes de 4 años, y en esos casos “los chicos se dan a entender que hubo situaciones de abuso”. En ese punto, la fiscal Vilchez acota un dato: “Hoy tuve una audiencia por un nene de 3 años, y sí, se vio eso, se vio que sí, que había situación de abuso en ese caso”.

El caso llegó a Tribunales el lunes 8 de junio y ese día un buen número de papás hizo turno para realizar su denuncia ante los fiscales.

De aquel primer momento, recuerda la fiscal Vilchez, “tratamos de organizar y calmar las ansiedades de los papás. Tuvimos muchas entrevistas con los padres, y eso ayudó mucho. Igualmente, estaban en juego los hijos de ellos, y entendimos como lógicas esas situaciones”.

“Lo que los aflojó bastante a los papás fue la idea de saber ante qué hechos estaban. Cuando se les dijo que estábamos investigando algún delito contra la integridad sexual, pero que eso no necesariamente implicaba que fuera un abuso, y mucho menos que hubiera acceso carnal. Eso ya los dejaba más tranquilos. Y después se les explicó que la carátula era por la denuncia que se había hecho, por exhibiciones obscenas. Pero en la gravedad de los delitos que se imaginaban los padres, eso les aportó mucha tranquilidad”, acotó el fiscal Dato.

Cómo sigue la causa

“Nos gustaría tener todos los informes y ahí sí ya hacer una evaluación más concluyente”, señaló la fiscal Vilchez. Ya se peritaron las cámaras que estaban en la escuela, se analizaron las imágenes y no se obtuvo ningún dato de relevancia para la causa.

“También se tomaron entrevistas el día que fuimos al colegio”, agregó Dato. Hablamos con todo el personal que tenía contacto con los chicos. Excepto los sospechados, se habló con todos. Y eso ya es un elemento importante. Esa visita nos permitió conocer la realidad de la escuela.

Tampoco está probado que haya habido exhibición obscena, como dice la carátula de la causa. “Cuando llega una denuncia, algo tenés que poner en la carátula. Aunque sea muy provisorio, un delito tenés que indicar. Según los dichos de los papás, el encuadre sería ese. Pero hasta este momento, y con los elementos que tenemos, tampoco se prueba que haya habido exhibición obscena”, indicó.

Qué ocurrió

El caso de la Escuela Privada Jesús El Maestro conmovió, y mucho. Alrededor, hubo una especie de caza de brujos, y la necesidad imperiosa de encontrar responsables de lo que en un primero momento no se sabía qué era.

Las redes sociales se inundaron de expresiones de condena hacia los docentes sospechados y se viralizaron las fotos de los sospechados, a quienes se les endilgó el mote de “abusadores”.

Pero más de un mes después de abierta la investigación, la Justicia nada ha probado.

“La mía es una opinión muy particular. Por un lado, los chicos están en una edad en donde hay una fabulación, y una propensión a imaginarse cosas muy grande, y esto nos lo han dicho los psicólogos con los que nos entrevistamos”, indicó el fiscal Leandro Dato.

“Creo que tuvo mucho que ver con el hecho de que todos los chicos ingresaban por primera vez al sistema escolar. Ninguno había tenido hasta ese momento un contacto con el exterior. En la etapa de adaptación con los maestros, parece que hubo un quiebre, y eso podría explicar algunas cosas”, manifestó.

Dato refiere que hubo “un enojo con algún profesor” por la forma de relacionarse con los chicos. “Los chicos estaban en un mundo muy nuevo para ellos. Quizá eso no se ve en otros chicos, que empiezan la escolaridad más temprano”, explicó Vilchez.

El Diario

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