Una enfermera del Garrahan admite que están “atendiendo a chicos que llegan de zonas fumigadas”

La enfermera Mercedes Méndez del Hospital Garrahan admitió que en el nosocomio están “atendiendo a chicos que llegan de zonas fumigadas”. “Es algo que no se puede negar”, acotó la profesional que se puso al hombro la visualización de los casos de niños y niñas contaminadas por los agrotóxicos.

agroquimicos

“Yo te hablo desde el punto de vista de enfermera, hago esto desde un lugar de militante, lo que se intenta hacer en el hospital es visibilizar lo que está pasando, lo que cuentan los pobladores del interior del país y lo que vienen diciendo los médicos. Por supuesto que 12 millones de personas que están siendo fumigadas desde hace tantos años es imposible que las consecuencias no estén llegando”, explicó. En diálogo con La Colectiva Radio y según reprodujo la Red Nacional de Medios Alternativos, la enfermera contó que los niños llegan “de todas las zonas rurales o quizá de zonas urbanas que están a diez cuadras de lo que ellos consideran campo y ciudad. Entonces es algo que no se puede negar que estamos atendiendo a chicos que llegan de zonas fumigadas, el tema es que llegan con problemas, con patologías”.

Sobre las patologías puntuales, ejemplificó: “Llegan con las enfermedades que los derivan o con la enfermedad que vienen a tratar lo que uno intenta es que se tenga en cuenta la agresión toxica que están teniendo por lo que están respirando , que están comiendo, que no son inocuos, y no es cierto que lo que están tirando no es veneno, entonces que se tenga en cuenta que eso está causando efecto en la salud y además están más avocados a la enfermedad que a la prevención, entonces hay mucho mas inversión para asistir la enfermedad y atrás de eso hay una cuestión política que es quien sale a decir: ” los chicos se están enfermando debido a un sistema productivo en base a tóxicos” como dijeron por ejemplo los profesionales de Río Cuarto hace poquitos días nomás, que coincidió con la charla que hicimos en el hospital donde salen a decir que los venenos producen daños genéticos que causa un montón de enfermedades”.

Y agregó que desde el Garrahan “lamentablemente no puedo dar una respuesta, estoy intentando desde el año 2011, empecé con estas charlas por que en la Universidad de Rosario donde se hace un congreso de salud socia-ambiental participé de manera personal y allá en uno de los debates, muy interesante, donde se comparten saberes con científicos y pueblos originarios”. “Yo hablé y dije que no podía asegurar si sabía o no sabía pero podía comprometer a intentar llevar al Garrahan la voz de lo que estaba pasando en el interior, es decir que vengan al hospital a hablar médicos del interior del país o que vengan alguno de los afectados a contar que era lo que estaba pasando, lo que después nosotros vemos como pacientes y bueno un poco con ese compromiso que en ese momento como resultado de lo que se estaba debatiendo ahí hicimos en el 2011 con la junta interna de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), charlas explicando la situación. Los médicos de allá no son como los de acá que ven patologías por separado, allá los médicos atienden históricamente familias y saben la historia de salud de ellas y lo que empezaron a comprobar es que había algo que estaba cambiando en el patrón de enfermedad y al hacer el análisis lo que había cambiado y comprometía toda la población era el sistema productivo”.

“El doctor Gianfelici dice que en el interior vemos los efectos agudos de las fumigaciones, ustedes están viendo los efectos crónicos. Si bien los efectos agudos son graves por que pueden producir la muerte, los mas grave por la masividad son los efectos crónicos, aquellos silenciosos pero que terminan produciendo enfermedades y nosotros en el hospital no solo tuvimos chicos fumigados que son consecuencias y se hagan estudios independientes del gobierno donde nosotros no solamente tuvimos cuestiones crónicas sí que tuvimos casos agudos como los de Lavalle, Celeste Estévez estuvo internada en el hospital y afortunadamente está bien pero sufrimos a Nicolás Arévalo que falleció en Corrientes y al año siguiente José Rivera, otro nene de cuatro años, de la misma ciudad de cinco mil habitantes intoxicados y envenenados y que lamentablemente no hay justicia de esto”, manifestó.

Dijo además que “con la junta interna de ATE hicimos tres o cuatro charlas informativas, y con la asociación de profesionales hicimos una donde vino Daniel Verzeñassi y Andrés Carrasco (biólogo) que falleció este año. Si bien entiendo lo que pasa yo no doy charlas sobre eso, son profesionales quienes las dan y los afectados como en el caso de Sofía o en el caso de Andre Kloser que es la vecina de San Salvador, que salieron a denunciar lo que pasa en esa ciudad arrasada por la enfermedad y que nadie les da una respuesta”, cerró. (Análisis Digital)

Deja un comentario

Podés comentar con tu cuenta de Facebook.
  • (will not be published)

*